Sigue vigente:LA BATALLA POR LA VERDAD Y RESPETO DE LA LEY
- conrumbocierto
- 15 feb
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Antes de conocer los resultados reales de la jornada electoral que vivió el Ecuador este 9 de febrero de 2025, no los creados con tramposas encuestas a boca de urna (exit poll), tuve la duda acerca no solo de quién de los 16 candidatos tendría el mayor porcentaje de votos, sino si ese triunfo sería o no resultado de haber cumplido con la Constitución y la ley, y, por tanto, que los electores hayamos o no cerrado los ojos ante las permanentes violaciones de uno de los contendientes.
Sócrates, filósofo griego (470-399 a.C.), fue condenado a tomar cicuta[1] “(…) murió envenenado tras haber sido sentenciado a muerte por corromper a las juventudes atenienses y no reconocer los dioses tradicionales. Popularmente, el veneno que se le administró se conoce como cicuta…” A pesar de haber podido burlar esa evidente sentencia injusta, no lo hizo. Con lo cual nos legó el mejor ejemplo del irrestricto respeto a la ley.
En todo tiempo y espacio, en especial durante las campañas electorales a lo largo y ancho del país, mucho se habla de la corrupción que, por lo regular, solo se la endilga, en forma exclusiva, al sector público con la clara intención de santificar al privado, como que sí para el cometimiento de este delito no se necesitasen el uno del otro.
Así, desde el inicio del Gobierno del “Nuevo Ecuador” hemos sido testigos de la degradación de la que ha sido víctima la Vicepresidenta de la República por parte de su compañero de fórmula. Sin embargo, con el silencio o hasta con el tácito aplauso de muchos defensores de la anticorrupción, ese hecho ha sido el pan de cada día con el que el país se ha alimentado.
Esa degradación, dentro de una guerra avisada, incluyó no solo poner a una autoridad elegida en las urnas bajo el mando de una Ministra de Estado, funcionaria designada a dedo por el autor del atentado, sino emprender acciones judiciales y no judiciales en contra de la señora Verónica Abad, sino también en contra de su hijo a quien se le envió a La Roca (prisión de alta seguridad), además de no encargarle la Presidencia de la República en plena campaña electoral sin hacer uso de la licencia prescrita en el artículo 93 del Código de la Democracia.
Esa degradación que incluyó un sumario administrativo iniciado en su contra por otra funcionaria designada a dedo (Ministra de Trabajo) llegó a un nivel superlativo, pues ya no solo es el Presidente de la República, sino que antes el propio Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas hizo lo propio aunque luego rectificó, sino que el mal ejemplo lo siguió otra funcionaria elegida a dedo (Presidenta del Consejo Nacional Electoral). Quien para “evitar conflictos”, optó por invitar a la inauguración de la jornada electoral a la designada a dedo como Vicepresidenta de la República en lugar de quien fue electa en la urnas.
En plena campaña electoral, a vista y paciencia del Consejo Nacional Electoral, el Presidente en funciones no solo que no pidió licencia, sino que con su venia y el silencio de medios de comunicación y periodistas pautados, sus funcionarios y candidatos regalaron cocinas de inducción compradas con dinero público, con el único afán de ganar votos.
Entrega gratuita y nada inocente que resulta irónica no solo porqué Rafael Correa, el cuco de Noboa y sus adláteres, fue el mentor del programa de las cocinas de inducción, pero además se lo hizo luego de casi tres meses de apagones eléctricos de hasta 14 horas diarias. Con el serio riesgo que en cualquier momento se haga presente el fantasma de los cortes de energía eléctrica pues la crisis está maquillada por las lluvias y los contratos para generación eléctrica siguen en el limbo.
Para abonar, debemos recordar las denuncias sobre los contratos para el desayuno escolar y alimentación de las personas privadas de la libertad, entre cuyos beneficiarios constarían familiares del Presidente de la República; o qué decir de la denuncia de otro candidato presidencial (Pedro Granja) sobre el presunto desvío de diesel con subsidio hacia empresas del grupo Noboa a través de PETRONOBOA, cuyo propietario es el hermano de Daniel Noboa.
Qué decir de los desaparecidos durante los estados de excepción que sufrimos casi todo el 2024, sin olvidar la desaparición forzada de Josué, Nehemías, Ismael y Steven, los cuatro de las Malvinas de Guayaquil, en manos de 16 militares de la Fuerza Aérea acantonados en la base de Taura, recinto militar que fue escenario de una revuelta militar en contra de León Febres Cordero, en enero de 1987.
Tampoco podemos olvidar el alza del IVA del 12 al 15% en nombre de la presunta guerra a la crisis de seguridad, el incremento y flotación del precio de la gasolina extra, la pérdida estimada de más de 250 mil empleos durante la crisis generada por los apagones eléctricos, la falta de medicinas en los hospitales públicos, la alta deserción escolar, el aumento de los precios de la canasta básica y la caritativa disminución del IVA para el atún de las mascotas, pero no para el de los humanos.
Esto sin olvidar ofrecimientos como resolver la crisis eléctrica en 9 meses; comprar o alquilar cárceles marinas para los PPL más peligrosos, no elevar impuestos, aplicar el presunto Plan Fénix para combatir la crisis de inseguridad, elevar la pensión mínima de los jubilados a un salario básico unificado y un largo etcétera que sintetiza la larga lista de promesas que se fueron al viento en el Nuevo Ecuador que ofreció Daniel Noboa.
Frente a tanta falsedad, arbitrariedad y violación permanente de la Constitución y la ley y prepotencia oligárquica, nos encontramos con el silencio cómplice de la Corte Constitucional, Consejo Nacional Electoral, Tribunal Contencioso Electoral, Consejo de la Judicatura, Fiscal General del Estado, mandos militares y policiales, medios de comunicación, comunicadores, comentaristas y opinólogos pautados que son los grandes inoculadores de odio durante los últimos ochos años.
Sin embargo, todo fue en vano. La mayoría de la población no nos tragamos todas las ruedas de molino lanzadas desde el “Gobierno del Nuevo Ecuador” y le hemos dicho al niño rico y prepotente que la batalla por la verdad sigue vigente y de pie. Que puede comprar, cooptar, amedrentar obnubilar y/o hasta engañar la conciencia de los jueces y vocales constitucionales, ordinarios y electorales, Consejo de la Judicatura, Contralor, Procurador, encuestadores, mandos militares y policiales, dueños de medios de comunicación, los Veras, Pallares, Izurietas, Hinostrozas, Oquendos, Roseros, Rivadeneiras, Benedettis, Arrobaditos, Calderones, Zuritas y más bufones, pautados y/u odiadores a tiempo completo, pero no de quienes tenemos clara nuestra conciencia social antioligárquica.
El país y nuestras conciencias no están en venta. Quienes creemos que la acción del Estado debe estar orientada a favor de los que más necesitan y no de los plutócratas de siempre, estamos en vigilia. Es hora del país, no de los traficantes del odio y la desinformación. Vamos a darle cara a este momento decisivo para el país y sus mayorías. Estamos, como lo dijo el presidente Jaime Roldós Aguilera, ante una nueva batalla de las chequeras y las bayonetas en contra del pueblo. La batalla por la verdad y el respeto de la ley sigue vigente.
CAM
11/02/2025
[1]La cicuta, el veneno más famoso de la historia* La cicuta posee trece compuestos químicos alcaloides con propiedades tóxicas, entre los cuales se encuentra la coniina (también llamada a veces directamente cicuta) y la γ-coniceína. Todas las trece moléculas varían en su abundancia y letalidad en plantas como la cicuta, pero en líneas generales son venenosas porque tienen propiedades neurotóxicas, es decir, afectan al sistema nervioso, y en especial al sistema nervioso periférico. https://www.mheducation.es/blog/la-cicuta-el-veneno-mas-famoso-de-la-historia
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